Pela y pica finamente la cebolla, el pimiento verde, la zanahoria y los ajos. Cuanto más pequeño sea el corte, más se integrarán en el guiso.
Calienta las 3 cucharadas de aceite de oliva en una olla amplia a fuego medio. Añade todas las verduras picadas y sofríe durante 10-12 minutos hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Remueve de vez en cuando para que no se peguen.
Incorpora el tomate rallado (o el triturado) y cocina otros 5 minutos más hasta que se evapore el agua del tomate y el sofrito tenga buen color.
Retira la olla del fuego un momento y añade la cucharadita de pimentón dulce. Remueve rápido para que no se queme, ya que el pimentón amarga con facilidad, y vuelve a ponerla al fuego.
Lava las lentejas bajo el grifo en un colador hasta que el agua salga clara. Escúrrelas bien y añádelas a la olla junto con la hoja de laurel y una pizca de sal.
Vierte el agua fría o el caldo (unos 1,2 litros) y remueve. Pon la olla a fuego fuerte hasta que rompa a hervir. En ese momento baja el fuego al mínimo, tapa dejando una rendija y deja cocer durante 20-25 minutos.
Pela la patata y córtala en trozos irregulares cascándola con el cuchillo (esto ayuda a que suelte almidón y espese el caldo). Añádela a la olla a media cocción, aproximadamente a los 20 minutos.
Continúa la cocción otros 15-20 minutos más, siempre a fuego bajo, hasta que las lentejas estén tiernas pero enteras. Prueba y rectifica de sal si es necesario. El tiempo total orientativo es de 35-45 minutos.
Deja reposar las lentejas estofadas 5-10 minutos antes de servir. El reposo ayuda a que se asienten los sabores.