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Crema de calabaza asada: receta fácil y trucos para que quede fina

La crema de calabaza es una de esas recetas que siempre funcionan: reconfortante, económica y con un sabor que gusta a casi todos. Asar la calabaza antes de triturarla le da un punto dulce y caramelizado que marca la diferencia respecto a las versiones hervidas.

Ingredientes (4 raciones)

  • 1 kg de calabaza (unos 800 g ya pelada y sin semillas)
  • 1 cebolla mediana
  • 1 zanahoria (opcional)
  • 1 diente de ajo
  • 600-750 ml de caldo de verduras o agua
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta
  • Una pizca de nuez moscada (opcional)

Paso a paso

  1. Precalienta el horno a 200 °C. Pela la calabaza, retira las semillas y córtala en dados de tamaño similar. Colócalos en una bandeja, rocíalos con una cucharada de aceite de oliva, salpimienta y remueve para que se impregnen bien. Asa durante 35-45 minutos, hasta que la calabaza esté tierna y los bordes ligeramente dorados. Remueve a mitad de cocción para que se dore de forma uniforme.
  2. Mientras se asa la calabaza, pela y pica la cebolla y la zanahoria (si la usas). Calienta la otra cucharada de aceite en una olla a fuego suave y pocha la cebolla y la zanahoria con una pizca de sal durante unos 10-12 minutos, hasta que estén muy tiernas pero sin llegar a dorarse. Añade el diente de ajo picado en los últimos 2 minutos.
  3. Incorpora la calabaza asada a la olla. Vierte 600 ml de caldo o agua caliente, sube el fuego y lleva a ebullición. Baja de nuevo el fuego y deja cocer 5 minutos para que los sabores se integren.
  4. Tritura todo con una batidora de mano o en vaso americano hasta obtener una crema homogénea. Añade más líquido poco a poco si ves que queda demasiado espesa, hasta conseguir la textura que te guste. Prueba de sal, pimienta y nuez moscada y rectifica si es necesario.

Qué calabaza elegir

Para una crema de calabaza fina y sabrosa, las variedades tipo cacahuete o butternut son las más recomendables. Tienen la carne densa, poco fibrosa y un dulzor natural que se potencia al asar. Evita las calabazas de piel muy dura y carne acuosa o las que tienen muchas fibras, porque suelen dar una textura más basta aunque las tritures mucho.

Trucos para que quede fina

  • Asa siempre la calabaza en lugar de hervirla. El horno concentra el sabor y reduce el agua que suelta la verdura, lo que ayuda a que la crema no quede aguada.
  • Pocha muy bien la cebolla y la zanahoria a fuego suave. Si quedan crudas o poco hechas, la crema puede tener un punto áspero o amargo.
  • Tritura en varias tandas y durante el tiempo suficiente. Una batidora potente ayuda, pero si notas granitos, pasa la crema por un chino o colador fino.
  • Añade el caldo poco a poco. Es más fácil corregir una crema espesa que intentar espesar una que ha quedado demasiado líquida.
  • Si quieres una textura aún más sedosa, puedes pasar la crema por un pasapurés después de triturarla, aunque no es imprescindible.

Para acompañar

Los toppings convierten una crema sencilla en un plato más completo. Las pipas de calabaza tostadas aportan crunch y refuerzan el sabor. Los picatostes de pan frito o al horno son siempre bienvenidos. Un hilo de aceite de oliva virgen extra en el momento de servir realza el conjunto. Si te gusta el contraste cremoso, prueba con una cucharada de yogur natural o un poco de queso fresco desmenuzado. También puedes espolvorear unas hojas de tomillo o romero fresco picado.

Esta crema de calabaza encaja perfectamente en un menú de comida saludable para toda la semana, ya sea como primer plato o como cena ligera.

Conservación

Guarda la crema de calabaza en un recipiente cerrado en la nevera; aguanta en perfectas condiciones 3-4 días. Se congela muy bien, preferiblemente sin lácteos añadidos. Deja que se enfríe completamente antes de congelar y descongela en la nevera la noche anterior. Al recalentar, añade un poco de agua o caldo si ha espesado demasiado.

¿Puedo hacer la crema de calabaza sin horno?

Sí, aunque el sabor será menos intenso. En ese caso hierve la calabaza troceada junto con la cebolla, zanahoria y ajo hasta que esté tierna y sigue el resto de pasos. El resultado sigue siendo bueno, solo que menos caramelizado.

¿Se puede sustituir el caldo de verduras por agua?

Por supuesto. El agua funciona perfectamente. Si usas agua, asegúrate de rectificar bien de sal y especias al final para que no quede sosa.

¿Qué hago si la crema de calabaza me queda demasiado líquida?

Vuelve a ponerla al fuego sin tapa y deja que reduzca a fuego medio removiendo de vez en cuando hasta que alcance la textura deseada. También puedes añadir un poco de patata cocida y triturar de nuevo.

Foto: o.tacke, dominio público (CC0), vía Flickr.